Especie de biografía

Agradecida estoy a mi madre por su buen gusto a la hora de elegir este nombre para mi, Roxane.  Creo que éste le aporta singularidad a mi destino.  Nací exactamente donde América se acaba, en un país larguirucho, escondido entre las montañas y el pacífico océano.

Muy tempranamente dejé atrás mis raíces, y todavía recuerdo la bocanada de aire caliente africano, en la primera escala de las muchas que haría a lo largo de mi imparable travesía por europa.  De todo aquello fui absorviendo lo mejor del viejo mundo y dominando algunas de sus lenguas.  

Tuve el privilegio de trabajar para las grandes multinacionales de turismo, cadena de hoteles,  cruceros de lujo, en Francia, Grecia, Chipre, Turquía, España.  Y Brasil, un punto y aparte total en mi vida.

Hasta ahí, podría decirse que mi vida fue más bien toda una aventura.  Allá adonde fuese, siempre iba siguiendo al amor.  Ahora parece ingenuo confesarlo, pero ya entonces debía parecer algo loco, para que más de alguien me preguntara: ¿Qué hacía esta chilena trabajando en Grecia y de novia con un suizo?

Sin embargo, llegó un día en que los vientos empezaron a soplar en otra dirección.  Fue entonces que la urgencia por ser madre y antes de que mi reloj biológico expirara, pude realizar mi sueño junto a un  catalán de excepción.  

En esta sosegada época de madre y mujer de casa, descubrí y me adentré en mi pasión por la escritura.  

Durante años escribí haciendo magia para los 12 signos del zodiaco, en los horóscopos del períodico español Metro directo.  Fundada en esta inolvidable experiencia nació mi Blog Palabras para recordar.  

Un espacio donde mi alma se desnuda en palabras y pensamientos engarzados a través del tiempo.

Hace muy poco que comencé mi nueva andadura como viuda por este mundo; todavía es pronto para saber qué tal lo estoy haciendo.  Por ello hoy me aferro a la escritura como a mi mejor flotador emocional. 

Así he querido retratar, a grandes rasgos, a la mujer que esta detrás de este Blog.

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